EVANGELIO DEL DIA En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: - El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: "Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?" Él les dijo: "Un enemigo lo ha hecho." Los criados le preguntaron: "¿Quieres que vayamos a arrancarla?" Pero él les respondió: "No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: 'Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.'" |
REFLEXIÓN Si alguien tiene la tentación de caer en fundamentalismos o radicalismos con la excusa de defender la fe cristiana, el texto evangélico de hoy debería hacerle cambiar de opinión. Sí, porque siempre han existido tendencias, dentro de la comunidad cristiana, que propugnan arrancar todo lo que parece cizaña, caiga quien caiga. El fundamentalismo es una solución fácil, pero peligrosa. ¿No es peor escandalizar con posturas que desdicen de la caridad del Señor? Ese es el trigo que podemos arrancar, y que el Señor nos demandaría en el último día. Ante la duda, misericordia. Escuché este lema muchas veces, dicho por un gran Obispo, que, ante situaciones que demandaban arrancar la cizaña, nos exhortaba a poner en práctica la parábola de hoy. Ante la duda, misericordia. Porque así es como actúa Cristo con nosotros. Un cordial saludo, hermanos.
Marcelino Manzano Vilches, pbro. Párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de Lora del Río |