EVANGELIO DEL DIA Mateo 11,28-30 En aquel tiempo, exclamó Jesús: - Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.
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REFLEXIÓN Cristo, hace una invitación universal, a todos los que trabajan con cansancio y se sienten cargados. Con toda probabilidad, Cristo estaba haciendo alusión, al menos remota, a las asfixiantes cargas con que los fariseos exigían al pueblo el cumplimiento de la Ley, su código, tenía tal cantidad de preceptos (613) que agobiaba a las personas; y por la letra de esta ley, paralizaban y desvirtuaban el espíritu de la misma. El concepto de yugo, entre los judíos, era sinónimo de Ley. Jesús, compara su Ley del Amor con la de los escribas y fariseos, que la presentaban con autoridad y soberbia. Jesús se presenta como Maestro manso y humilde, y el que se acerca a Jesús, recibe frutos de paz y gozo. Sus palabras no son opresoras sino que son Espíritu y Vida. Escuchemos su llamada, acerquémonos a Él con confianza. Porque sólo Cristo tiene Palabras de vida eterna. Un cordial saludo, hermanos.
Marcelino Manzano Vilches, pbro. Párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de Lora del Río |