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PALABRAS DE ESPERANZA
12/07/2010 |
Lunes Semana XV Tiempo Ordinario |
EVANGELIO DEL DIA Mateo 10,34_11,1 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: - No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará. El que os recibe a vosotros me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta tendrá paga de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo tendrá paga de justo. El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pobrecillos, sólo porque es mi discípulo, no perderá su paga, os lo aseguro. Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.
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REFLEXIÓN "Qué forma de echar a perder la vida". Este comentario, o alguno muy parecido, lo he escuchado de personas incluso muy allegadas a la Iglesia. Y referido, por ejemplo, a un chico que, con unas perspectivas muy prometedoras en su carrera, decide dejarlo todo para seguir a Cristo e ingresar en el Seminario para ser sacerdote. O de alguna chica, también con futuro laboral prometedor, que prefiere ingresar en un monasterio de clausura para que su existencia se convierta en oración, en voz del mundo para alabar y pedir a Dios. Pero "el que pierda su vida por mí, la encontrará". Qué absurdo sentir pena por los que entregan su vida por Cristo y por el prójimo... ¡Ellos ganan la vida verdadera! Porque sus nombres están escritos en el libro de la vida. Bendito sea Jesucristo, que cuida de sus discípulos y los envía a proclamar el Evangelio. Un cordial saludo, hermanos.
Marcelino Manzano Vilches, pbro. Párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de Lora del Río |
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