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PALABRAS DE ESPERANZA
08/07/2010 |
Jueves Semana XIV Tiempo Ordinario |
EVANGELIO DEL DIA Mateo 10,7-15 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: - Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca: curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni otra túnica, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies. Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquel pueblo.
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REFLEXIÓN Jesús quiere demostrar, a través de la curación del paralítico, su poder de perdonar los pecados, poder reservado a Dios. Por eso, los escribas allí presentes, celosos de la Ley, tratan a Jesús de blasfemo, usurpador de los poderes de Dios. Jesús, enviado por el Padre para establecer el Reino de Dios, proclama la Buena Nueva e invita a la conversión. La gente se agolpa en torno a El, quieren escuchar su Palabra. Entre la multitud le presentan un paralítico. Jesús valora la fe de los que llevan al enfermo al cual le pide que confíe. Quiere curarlo, no sólo de la parálisis corporal, sino que quiere también sanar su alma. Cristo sigue perdonando nuestros pecados, curando nuestras dolencias. Esas que paralizan nuestras actitudes de amor y búsqueda de la justicia. Glorifiquémos al Señor, confiemos plenamente en Él. Un cordial saludo, hermanos.
Marcelino Manzano Vilches, pbro. Párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de Lora del Río |
PALABRAS DE ESPERANZA
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