|
|
PALABRAS DE ESPERANZA
02/07/2010 |
Viernes Semana XIII Tiempo Ordinario |
EVANGELIO DEL DIA Mateo 9,9-13 En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: - Sígueme. Él se levantó y lo siguió. Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: - ¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores? Jesús lo oyó y dijo: - No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa «misericordia quiero y no sacrificios»: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.
|
REFLEXIÓN Si llegara alguien en medio de tus ocupaciones y te dijera que fueras con él, es bastante probable que le preguntaras: ¿A dónde vamos? ¿Cuándo salimos? ¿Por qué yo? ¿Qué es lo que vamos a hacer allí? y ¿Por qué vamos? ¿Para qué? ¿Cómo vamos a ir? ¿con quiénes? ¿Cuándo regresamos? etc. etc. Lógico y normal, ¿verdad? Jesús ve a Mateo sentado al mostrador de impuestos, y simplemente le dice: “Sígueme”. ¿Cómo reacciona Mateo?: “Él se levantó y lo siguió”. Mateo no pregunta. Mateo se levanta, y sigue a Jesús. Y es que cuando Jesús llama, no podemos esperar a tener respuestas a todas nuestras preguntas, porque entonces, nunca comenzaríamos a seguirle. A lo largo del camino irán llegando las respuestas y, también, más interrogantes. Hoy, Jesús nos dice nuevamente a cada uno: “Sígueme”. Señor, ayúdanos a responder como Mateo: levantarnos, y seguirte. Un cordial saludo, hermanos.
Marcelino Manzano Vilches, pbro. Párroco de Ntra. Sra. de la Asunción de Lora del Río |
PALABRAS DE ESPERANZA
|